Se compartió un espacio muy enriquecedor en el que se reforzó el aprendizaje impartido a las familias a lo largo del año y se afianzó el conocimiento de los derechos de los atletas para abogar por ellos en los distintos entornos.
La red se conforma de familias que valen más que el oro. Así que los padres, madres y hermanos líderes que destacaron durante el año recibieron una merecida medalla y el mejor reconocimiento, las palabras de sus hijos.
Agradecemos a las familias por su compromiso, empatía y constancia, ellos son los pilares de Olimpiadas Especiales.